viernes, 1 de octubre de 2010

Lucía

La pelirroja, histérica, gritona y desconcertada a todo hora era mi mejor amiga desde que comencé la secundaria. Me gustaba estar con ella porque al ser todo lo contrario a mi persona jamás me aburría y de cierta forma nos complementábamos con las locuras que imaginamos juntas. Nunca creí que cambiaría, bueno, que maduraría para ser honestos, lo que reafirmó mis sospechas cuando las cosas con ella se pusieron algo tensas.
Por lo que averigüe de mis contactos, alias hablé con los idiotas que más saben de chismerios y les pregunté, al parecer el "acosador" había tenido una pequeña charla con ella el día en que tuvimos el pequeño lio con la profe de matemática. Qué le habrá dicho no se, pero si el objetivo era alejarla de mi funcionó.
Al verme, Lucía se transmutaba, se ponía tímida, callada y inquietamente calma. Con eso supe que algo no andaba bien. Era como si me tuviera miedo o me evitara, lo que sea no nos hablamos por toda una semana. Fueron días tristes sin sus divertida e infantil mente de niña. Pensé que se había enojado o algo, pero simplemente no había razón para ello.
Mientras escuchaba un cd de Frank Ferdinan que recibí una llamada al celular. Como nunca suena me asusté y casi caí de la cama.

_ Hola, ¿Quién es? -dije con voz de azafata-
_ Soy Lucía. -respondió tímida- te quería pedir un favor...
_ Si, claro dime. -dije sin pensar, como la extrañaba estaba dispuesta a cualquier cosa para saber que pasaba-
_¿Me acompañarías mañana a comprar unas cosas al centro? Es que mi mamá no está y no quiero ir sola. -dijo y suspiró-
_ Si si si, solo dejame arreglar con mi vieja y te mando un mensaje queres? -hablé rápido, me sorprendí sola-
_ Bueno soo....nos vemos. -cortó sin más-

Yo me quedé un rato mirando el celular, las incertidumbres se hacían más y menos coherentes. ¿Qué la pasaba al mundo? Para colmo de la vacía conversación, más tarde recibí otra llamada y a que no adivinan quien era.

_ ¿Hola? -dije aún masticando, justo estaba cenando-¿Qui--e-n- es?
_ Soy Anael. -su voz era amable- puedo..
_ ¡No! ¡No quiero hablar! -dije y casi me atraganto- Porque mejor no me dejes en paz, ya canso el jueguito. -dije harta de escucharlo cerca- ¿quién te dio mi número?
_ Nadie, dame una oportunidad en serio quiero explicarte que pasó la otra vez... -dijo casi rogando-
_ Ni loca, ahora, si no te molesta me voy. -colgué y maldije un par de veces ya era insoportable-

No relacioné, en ese momento, ambas conversaciones. Lo que sí, sospeché por cómo sabía tanto sobre mi aquel chico. ¿Lucía le estaría ayudando? Me lo negué a mi misma, ella no haría algo así sin preguntarme.
Me fui a dormir, encima de mi cama había un atrapasueños que mi mamá había comprado cansada de encontrarme deambulando por la casa a las tres de la mañana. A penas sentí el frío de la sábanas caí profundamente dormida, como siempre..solo que esta vez el sueño había cambiado.

------------------------
No había nieve, ni edificio, solo una pequeña habitación azul. Yo miraba el paisaje. Era de noche y bajo la luz de la luna un hermoso lago jugaba con las sombras.
Una persona a mi espalda me llamó, yo le contesté pero no quise ir donde me decían. Ella me miró con preocupación y dejó una taza de porcelana sobre el escritorio a mi lado y se retiró de mala forma. Al probar la bebida fue como haber tomado alcohol puro, quemó mi garganta sin compasión. Aun así no exclamé ni una sola queja. Me estremecí contra la ventana mientras susurraba un nombre.
_ ¿Por qué lo hiciste Cynthia? -mis párpados caían fuera de mi voluntad, sin poder hacer nada me desmayé encima del escritorio-
Luego al despertar no podía ver nada...nada...nada..
-------------------------
Intenté levantarme cuando me di cuenta del enredo de sábanas y frazadas que tenía, estaba prácticamente sepultada bajo ellas. Mi hermana entró y al ver el lio se largo a reír mientras yo no sabía por donde salir. Me quedé pensando en el sueño, en todos en realidad, los recordaba con detalle pero no sabía qué eran o qué significaban.
Se vistió u disfrutó la mañana de sábado, día favorito de la semana, solo se dejó llevar por el lindo sentimiento de no tener que hacer nada y eso que aún estaba en piyamas.
Recién a las tres y media se dignó a vestirse. Se preparó cargó su celular y llaves, saludo a el vecino que tanto odiaba y se dirigió al centro.
No le gustaba las multitudes, entonces comenzó a buscar a Lucía pero no la encontraba. Media hora más tarde pensó que quizás se había arrepentido y no había ido, pero justo cuando le faltaba una cuadra para llegar a su casa sintió una voz detrás suyo.

_ Mily..-era Lucía que la llamaba desde la esquina de una cortada- ven..-y corrió hacia adentro de aquella calle-

Me dirigí hacía allá, doble en la esquina, siento a alguien detrás mio...me agarra y Lucía no hizo nada. Sentía que me faltaba el aire, me costaba mantenerme en pie, luego solo me desmayé.

----------------------------------------------

Me desperté con un terrible dolor en la cabeza, no lograba recordar mucho de lo sucedido...pero en cuanto me levanté supe que algo había ocurrido. Miré mis manos, mi ropa, ¡Nada de eso era mio! Busqué un espejo con desesperación y al hallarlo.....¡¡No era yo!!


2 comentarios:

  1. O.O YO QUIERO SABER QUE PASÓ!, muy buena historia y espero que no falte mucho para el próximo capítulo porque quiero saber como sigue, gran trabajo Sa-chan ^^

    ResponderEliminar
  2. O.o .. esta BUENISIMA! la voy a seguir leyendo ;)

    ResponderEliminar