domingo, 7 de noviembre de 2010

Los Encuentros

El joven de ojos ocultos llegó al hospital, preguntó a alguien donde quedaba la entrada y una vez adentro una enfermera lo detuvo y pregunto qué hacía allí.

_ Soy Stephan Espinosa, mi hermana Masha me llamó, me dijeron que había tenido un accidente y vine lo más pronto que pude. -dijo con algo de ansiedad- Tengo que hablar con ella.

_ La chica gótica, si sé de quien habla, permítame guiarlo. -le dijo la mujer y lo tomó del brazo mientras recorrían el lugar-

Ephan estaba muy asustado, lo que manifestaba en una torpeza digna de alguien que somatiza ese tipo de emociones. En cuanto lo dejó al lado de la cama él comenzó a buscar a su hermana.
La tomó primero de la mano y luego tanteó por su rostro, sí era ella, con algunos rasguñones y golpes pero jamás se confundiría.

_ ¿Mash? - le susurró mientras acariciaba su mejilla-

_ ¿Ephan? -dijo a penas abriendo los ojos, lo miró algo confundida al principio pero luego lo reconoció y solo le respondió con dulzura- ¿Dónde estoy?

_ Estás en el hospital, tuviste un accidente. -le responde tranquilo por fuera pero con temor adentro, sus padres los matarían cuando se enteraran- ¿Qué sucedió?

_ Este yo estaba....estaba caminando.. -intenta recordar pero aún estaba algo dormida- y vi un auto acercarse...-se miró, estaba con suero y tenía un vendaje en uno de sus brazos- me hice mierda..-dijo sin recelo- lo único que lamento es haberte preocupado. -sus palabras eran serias y de real arrepentimiento-

_ Al menos no pasó nada grave. -le dijo serio- Al llegar a casa tenemos que hablar, ahora solo descansa, yo hablaré con el doctor para ver si te dejan salir. -se levanta de la camilla y se dirige a la puerta donde se apoya y suspira-

Masha no dijo nada, estaba enojado lo conocía mejor que nadie y siempre hacía lo mismo, evitaba demostrarlo y solo lo escondía. Seguramente le quería pregunta dónde estaba, con quién, por qué y qué hacía pero no era capaz de desconfiar de su hermana.
Un médico lo miró y se le acerco.

_ Disculpe ¿Se siente bien? -lo tomó por el hombro-

_- el levantó la cabeza por reflejo y contestó- si, si no es nada.. ¿Sabe quién es el doctor de la paciente de esta habitación, soy el hermano. -dijo para despejar su mente-

_ Si, ya se lo llamo, usted descanse. -le respondió-

_ Claro, gracias. -dijo y tomó su bastón para encontrar la silla. Una vez de nuevo al lado de su hermana y pensando en que esta estaba dormida le dijo- Masha, a veces me pregunto si sabes cuánto te necesito.

Su hermana no hizo exclamación alguna, solo se quedó con un gran remordimiento. De verdad, qué tonta había sido, debió haber prestado más atención. Ephan siempre la cubría y ahora ella lo preocupaba por un accidente que pudo prevenir, se sentía mal y sobre todo miserable, lo que hacía era prácticamente engañar a un ciego.
Sutilmente le tomó la mano.
En ese momento un doctor joven entra al cuarto y le hace un gesto a Ephan para que salieran a hablar. A los segundos notó que no respondía entonces Mash de forma disimulada le señaló el bastón.

_ Disculpe, ¿Usted es su hermano verdad? -le dijo y entró al cuarto- le importaría acompañarme un momento-

_ Claro. -el joven se levantó y se dirigió afuera-

_ No tiene lesiones graves, solo un pequeño raspón en la frente y una herida en el brazo pero estará bien. -se tornó más serio- lo que me preocupa es el lugar donde la encontraron, no es un barrio para que un joven ande sola. ¿Sabe qué hacía por allí?

_ -tardó unos segundos para responder e inventó lo primero que creyó coherente- fue a estudiar a lo de una amiga de allí y se quedó hasta tarde, le dije que no regresara pero no hizo caso. -la dijo con tal ligereza que ni el más desconfiado dudaría-

_ Entonces, eso es todo, solo me sorprendió. -revisó unos papeles que llevaba consigo- esta tar de se podrá ir, quédese tranquilo.

_ Si, gracias. -le respondió y luego volvió al cuarto-

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Mildred estaba en el parque, más bien en la costanera, sentada en un banco mirando las hojas caer...

_ Mily, ¿Qué pasa? -le pregunta Anael, sentía que estaba algo rara-

_ Nada..solo estaba pensando. -le responde mientras la mira sin ver-

_ No, no mientas, algo te para sino no me estarías mirando como un zombie. -le responde serio mientras la trae un poco más cerca de él-

_ Es que tengo la cabeza en cualquier lado, he tenido sueños de nuevo, pensé que se irían pero no....-lo mira casi con tristeza- Solo espero que no sean reales...

_ ¿Por qué?¿Con qué sueñas? -le pregunta preocupado-

_ Contigo, pero tú no estas conmigo. -entonces lo abraza- son más pesadillas...no quiero hablar de eso.

_ Está bien. -la abraza y la besa sobre la frente- yo solo te quiero a ti, recuérdalo.

Mildred cerró los ojos y se dedicó a sentir el calor de Anael, así se calmaba pero últimamente la sensación vacía y fría de sus sueños crecía cada vez más. Las dudas comenzaban a invadir su mente.

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Al día siguiente en la escuela, Mildred se encontraba como era de costumbre castigada por charlar en clase entonces se le acerca la maestra y le da unas hojas.

_ Ya que le gusta tanto hacer sociales, srta. Argüello, será la encargada de llevarle la clase a la alumna nueva. -le dijo así por no recordar el nombre-

_ Pero profe yo no llevo bien con Masha..-le reprocha-

_ No importa, como buena compañera y además por obligación debe llevarle la tarea. -le reclama la mujer de mal caracter- sea considerada, ya le paso la dirección. -le deja los papeles en el banco mientras busca en una vieja libreta. Entonces anota en un pequeño trozo de papel y se lo da a la chica de cabello castaño- Tenga, ahora espero que sea responsable. -la mira de reojo y le hace una seña para que se fuera-.

_ Si, profesora. -le responde de mala gana y camina hacía afuera-

_ ¿Qué son esas hojas? -le pregunta Lucía que siempre la esperaba porque no quería volverse sola a su casa-

_ Es para Masha, la nueva, como ha faltado toda la semana debo darle la tarea como castigo. -le dice mientras comienza a caminar- ¿Queres acompañarme? Es que no tengo mucha simpatía con ella...

_ ¡Claro! -le responde entusiasta- igual no tenía gana de estar en casa. Vamos.

La toma de la mano y la sacude como las niñas chicas, era normal en alguien como Lucía andaba de buen humor.
Cruzaron la pasarela, donde a Mildred le sorprendió no ver a Stephan que casi siempre a esa hora pasaba pero no le llamó la atención. La pelirroja solo iba mirando con atención las calles para no perderse. Tiempo después llegaron, una casa de rejas blancas y pintada de celeste. Tocaron el timbre y esperaron. Cuando abrieron ambas se quedaron sorprendidas...

_¿Si? ¿Hay alguien? -preguntó un joven rubio-

_ ¿Stephan? -dijo Mildred apenas y luego preguntó- ¿Qué haces en la casa de Masha?

_ ¿Mildred? -esa voz le era inconfundible- Yo soy el hermano de Masha, ¿Tu la conoces?

_ Si, voy a la escuela con ella. -le responde y lo mira con atención, que rara coincidencia- Estoy con Lucía, le trajimos la tarea, como no ha ido a clase...

_ -el semblante del joven se torna culposo- Claro, pasen, eemm...mejor síganme. -ríe por lo bajo, era pésimo describiendo a donde ir- pueden decirme Ephan, Stephan es muy formal....-les dice mientras sube por la escalera-

_ Está bien.. -le dice la joven de ojos café, mientras la pelirroja permanecía callada sin razón- ¿Está enferma Masha?

_ Este... no, tuvo un pequeño accidente, nada grave. -dice con voz pagada, aún se sentía culpable por ello-

Hubo un silencio después de eso, nadie quiso comentar. Llegaron a la habitación, entonces Ephan acostumbrado a nunca tocar entró.

_ Mash, acá unas compañeras de la escuela te han traído la tarea. -le dijo amable y entonces casi se cae del grito que pegó su hermana-

_¿Qué hace ella aquí? -dijo señalando a Mildred y con furia en la voz- ¡Sal de aquí maldita imbécil! -intentó levantarse de la cama pero un fuerte tirón del brazo la hizo estremecerse y tuvo que recostarse-

_ Masha ¿Qué te pasa? -preguntó su hermano mientras se acercaba a la cama-

_ Es que ella.... -Mash guardó silencio y recapacitó- tan solo dile a Mildred que se vaya, no quiero verla.

_ -Ephan se sorprendió, su hermana no era así- discúlpenla, no debe estar de humor. -dijo como para no pasar vergüenza- Se más amable. -le dijo casi con enojo-

_ - Mash se calló un momento, que idiota al mostrarle el desprecio hacia Mildred así, había quedado como una inmadura- Bien...

_ Este....la profesora le dijo a Mildred que te trajera las hojas para que no te atrases, este....y como nadie se ofreció bueno, aquí estamos. -dijo Lucía algo nerviosa por aquella escena-

La castaña solo la miró con desdén y con lástima por Ephan que tuvo que saber de su odio entre ellas de esa forma. Entonces dejó la carpeta en el escritorio más cercano, y dijo:

_ Ahi tienes, de nada. -de mala forma y salió de la habitación-

Lucía hizo una reverencia, saludó y también salió detrás de su amiga. Entonces el joven al escuchar todo el movimiento fue tras ellas para disculparse y tratar de que no se ofendieran. Si Masha no tenía amigos, ya sabía que era por su carácter pero quiera o no debía tener aunque sea una compañera ya la había expulsado de una escuela, ahora había prometido que trataría de encajar pero al parecer seguía siendo la misma testaruda de siempre.
Fue en esa persecución que Ephan tomó del brazo a Mildred, en ambos la imagen de la nieve se hizo presente. Se quedaron paralizados, era como estar soñando despiertos, los dos juntos.
La pelirroja los miró sin entender, entonces separó la mano de él de Mildred y el hechizo se rompió.

_ Este, lamento lo que pasó. -llegó a gesticular y se acomodó los lentes que siempre llevaba- Ella suele más cordial...bueno a veces. En serio lamento eso, les agradezco que se hayan preocupado. -su voz sonaba nerviosa, tanto por la incómoda situación como por lo ocurrido con la chica-

_ -Mildred seguía paralizada-

_ No hay problema, entendemos, tranquilo. -le responde Lucía mientras toma a Mildred y abre la puerta de la entrada- solo que tenemos prisa, se hace tarde y eso.... -hizo un gesto, olvidándose por completo que Ephan no era capaz de verlo-

El joven solo se quedó callado, mejor no aclarar que oscurece, las despidió y cerró la puerta algo confundido. ¿Qué había sido aquello? Se quedó pensando un rato hasta que escuchó que su hermana lo llamaba. Él solo se levantó y se dirigió a la habitación. Al entrar su expresión no era muy buena, se acercó a Masha y serio le preguntó:

_ ¿Qué fue todo eso? - la toma de la mano, no sabía por qué, pero siempre lo hacía para que supiera como estaba, obviamente enojado-

_ Los siento, yo no quise... -sintió un apretón- está bien, a mi...no me agrada esa chica, pero no te voy a decir porque...

_ ¿Por qué? -pregunta sin importarle lo que acababa de decir- ¿Te hizo algo malo? Porque que yo sepa, Mildred es una chica muy amable a diferencia de otras... -fue extraño que defendiera a alguien que casi no conocía pero así lo sintió en ese momento-

_ No te pongas de su lado. -le reclama la joven de ojos azules- solo es que....esa chica siempre me da un mal presentimiento.

Se quedaron hablando un buen rato, él sabía que Masha le ocultaba algo pero no dijo nada y se hizo el convencido. Entonces una vez que se retiro a su cuarto se sentó en su escritorio y tomando su maquina de braile comenzó a escribir. Trataba de describir todo lo que veía en sus sueños, pero esa vez intentaba describir a la joven que había visto esos pocos segundos cuando tocó a Mildred. Era muy complicado, ya que las imágenes lo confundían pero aún así lo intentaba. Solo podía describir las formas ya que no conocía los colores...

"Alta, con un vestido extraño, largo y con varios detalles...
Cabellos largo y oscuro, era joven como la edad de mi hermana quizás.....
Ojos grandes, ovalados y... tristes..."

Al escribir esto sonrió de forma tierna y luego se dijo:

_ ¿Cómo demonios pude escribir tal tontería? -rió de si mismo, no distinguía los colores y ahora se creí capaz de interpretar expresiones que nunca había visto. Aún así no borró lo escrito.

Siguió escribiendo toda la noche, cosas que ni siquiera tenía en mente, miles de frases y momentos que quería contar, sin saber que en realidad eran sobre él.
Horas más tarde, ya entrada la noche se acostó sin cenar, estaba agotado y solo quería descansar.

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Unos días más tarde, un joven de ojos verdes despertó y se levantó sin siquiera molestarse por su acompañante. Da unos pasos hacia la puerta y entonces escucha.

_ Ella está comenzando a sospechar. -la voz era profunda, casi con lástima- No quiero seguir haciendo esto, no se lo merece.

_ ¿Te sientes culpable? -el tono de él también era profundo- no es como antes Cynthia, ella no es Diana o al menos su espíritu no la ha poseído como nosotros a estos cuerpos. -la mira de reojo- a veces puede ver la esencia de Lucía y es muy diferente a la tuya, no te preocupes...es distinto ahora.

La joven se levantó y lo abrazó, en realidad si se sentía culpable pero sin entender porqué sucedió eso con las almas de ellos cuando en los demás parecía ser normal. Otra vez traicionaba a una amiga, aunque era peor, obligaba a Lucía, su otra parte.
Después de unos minutos lo soltó y fue por su ropa, sería mejor que saliera de allí antes de que fuera la hora de irse a la escuela. Ni siquiera saludó a Alejandro, abrió la puerta y salió.

Unos segundos más tarde el joven miró por la ventana y como si no recordara qué hacía levantado tan temprano levantado exclamó:

_ Que raro que Lucía ande por aquí... - Anael la miró cruzar la calle- será mejor que me prepare para el colegio.

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Mientras en la otra punta de la ciudad...

Una joven morena salía de su "trabajo", pero al cruzar la puerta de la entrada no lo pudo creer.

_ ¡Livia! ¿Qué te sucedió? -corrió hacia ella tomando su brazo vendado, tenía un corte en la frente y estaba vestida como alguien normal. La miró unos segundos y entonces se da cuenta que no estaba sola-

_ Tranquila fue un accidente, no pasa nada. -le respondió contenta de verla, entonces en voz más baja le aclaró- Mi hermano insistió en venir porque ahora se hace el niñero.

_ Escuché eso Masha... -le dijo de mal humor- solo vine porque no dejabas de molestar, date prisa...-le dice con tono serio y entonces se aleja un poco para dejarlas hablar a solas-

En cuanto su hermano se fue la rubia abrazó con fuerza a su amiga y la miró con ojos dulces. Esta al ver aquello se sonrojó completamente, le era familiar esa mirada. Comenzó a contarle del accidente, pero omitió lo de la ilusión. La morena se puso triste y le dijo:

_ Debí haberte acompañado, estaba mal el clima, como no me di cuenta lo siento es mi culpa.. -siempre iba con ella pero esa noche tuvo que quedarse por trabajo, se sentía algo culpable, Livia le importaba-

_ -la joven le sonrió amable- Ya Kesha...es MI culpa, lamento preocuparte. -entonces le acaricia la mejilla- Te diré algo..el accidente me hizo ver algo que me ocultaste hasta hoy. -pasó uno de sus finos dedos sobre los labios de ella- ya recuerdo cómo era Nubia con Livia.

La joven de ojos oscuros se avergonzó un poco al escuchar aquello, creía que no lo iba a recordar, bueno en realidad no quería que lo recordara porque ella se sentía algo confundida con eso también. Hubo un gran silencio entre ambas, entonces Mash se comenzó a acercar al rostro de su amiga, quien estaba congelada cuando Ephan interrumpe...

_ Ya Mash, basta de charla que ya llegó el remis. -le dijo y buscó con su brazo para agarrarla-

_ - ella le tomó la mano a su hermano y le susurró a Kesha en el oído- luego hablaremos. -le besó sutilmente la mejilla y le sonrió- Adiós.

Ante esto Kesha solo se quedó así un rato, como tonta hasta que sintió un escalofrío en la espalda y comenzó a caminar para irse a su casa.



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Bien, ya están casi todos conscientes de lo que pasa, excepto Ephan y de eso tratará el próximo capítulo. Lamento la demora con este pero la escuela me tenía muy ocupada -ya se muy pinche la excusa pero es cierto!!-

Bess Bye-bee (BBB) xD





2 comentarios:

  1. O.o ..Que loco lo de Ephan y Mildred con soñar despiertos, que copado!
    Entre Mash y Kesha hay <3 love, love, love, love! Jaja, no me lo esperaba pero le agrega mucho interes y originalidad a la historia ;)
    No puedo aguantar hasta el proximo capitulo :F...
    Muy buen trabajo Sa-chan, seguila ;D

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  2. Juju Mash y Kesha un solo ♥ (??)
    Ephan es tan tierno.. y no me puedo creer lo de Lucía... bueno, no es ella, al menos no ese alma de Lucía... vos entendés... pero lo que hacen ella y Alejando-Anael, está mal U.U, pobre Mildred. En fin, gran trabajo Sa-chan ^^

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